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Qué hacer con el dinero reservado para impuestos mientras no se utiliza
Qué considerar al manejar dinero reservado para impuestos antes de pagarlos: disponibilidad, bajo riesgo, liquidez y orden financiero.

Alejandro Lovera

La respuesta más simple es: administrarlo de la forma más ordenada y segura posible, mientras esperas el momento de usarlo.
En estructuras patrimoniales ordenadas, donde existe previsión y responsabilidad tributaria, parte del dinero se reserva con anticipación para obligaciones futuras: impuestos personales o societarios, pagos provisionales o regularizaciones. Es capital con un destino claro, pero con una fecha de uso diferida.
Justamente por ese rol específico, ese dinero no está pensado para asumir riesgo ni buscar rentabilidad de largo plazo. Sin embargo, dejarlo completamente inmóvil durante meses tampoco suele ser la mejor alternativa. El desafío está en cómo administrarlo de forma segura y ordenada mientras espera su uso, ya sea desde cuentas personales o, cuando se gestiona a través de una sociedad, utilizando herramientas diseñadas para ese contexto como Fintual Sociedades, dentro de una gestión patrimonial más amplia.
Qué condiciones debe cumplir ese capital
El dinero reservado para obligaciones tributarias tiene requisitos específicos:
Disponibilidad. Debes poder rescatarlo cuando llegue el momento de pagar, sin demoras ni trámites largos.
Bajo riesgo. No puede estar en instrumentos volátiles. Si el mercado cae justo cuando necesitas el dinero, tendrías un problema.
Liquidez rápida. Que el rescate del dinero no demore más de 24-48 horas. No sirven plazos de semanas o meses.
Opciones que cumplen estos criterios
El foco no está en la posibilidad de rentabilidad, sino en la disponibilidad y el control del riesgo durante el periodo en que este capital permanece reservado.
Fondos de deuda de corto plazo
En contextos donde se busca mantener capital disponible con bajo nivel de riesgo, algunas personas optan por utilizar fondos con perfil conservador y horizonte de corto plazo. Estos fondos invierten principalmente en instrumentos de renta fija de baja duración y buscan mantener una volatilidad acotada.
Cuando la inversión se realiza desde una sociedad, es posible configurar este tipo de estrategia utilizando soluciones diseñadas para ese fin. Por ejemplo, a través de una cuenta de sociedad se puede optar por fondos de perfil muy conservador, como Very Conservative Streep o Reserva, que suelen utilizarse para administrar caja de corto plazo dentro de una planificación patrimonial más amplia.
Cuentas remuneradas
Suelen utilizarse cuando la prioridad es liquidez inmediata y simplicidad operativa, más que cualquier expectativa de retorno.
Qué evitar
Renta variable
Fondos con acciones o instrumentos volátiles no son apropiados para este objetivo. Una caída de mercado justo antes de pagar impuestos te deja con un problema real.
Instrumentos con rescate lento
Si el rescate toma más de unos pocos días, no sirve para una reserva que puede necesitarse en una fecha específica.
Consideraciones tributarias de los rendimientos
Si la reserva tributaria se invierte y llegase a generar utilidades, esos resultados forman parte de la renta de la sociedad y tributan según el régimen que le corresponda. Por lo tanto, el efecto tributario no depende del instrumento en sí, sino de cómo tributa la empresa y de cómo se integran esos resultados a su contabilidad.
En la práctica
Algunas sociedades que gestionan bien su caja operan así; separan el capital para obligaciones tributarias en un instrumento conservador con liquidez, y lo rescatan cuando corresponde pagar.
Es una forma de administrar este capital de manera ordenada mientras espera su uso, entendiendo los riesgos propios de cualquier inversión.
Disclaimer: este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera ni tributaria personalizada. Cuando se mencionen fondos mutuos u otros instrumentos de inversión: Infórmate de las características esenciales en sus reglamentos internos (disponibles en CMF y en fintual.cl/docs).
La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros. Los valores son variables y pueden fluctuar. Toda inversión conlleva riesgos, incluido el de pérdida del capital. Para decisiones específicas, consulta con profesionales calificados.









