El interés compuesto hace que tus rendimientos se sumen al capital y generen nuevos rendimientos; con tiempo, ese efecto puede crecer mucho.

Alejandro Lovera

El interés compuesto es el proceso por el que los intereses que genera una inversión se suman al capital original y pasan a generar nuevos intereses. En otras palabras: es la forma en que ganas intereses sobre los intereses.
Aquí lo más importante: con el tiempo, ese efecto puede producir crecimientos que normalmente tendemos a subestimar.
Es uno de los principios más poderosos en las finanzas personales. No porque sea complicado (la matemática es simple) sino porque sus efectos se vuelven increíbles en horizontes de tiempo largos. Algo que la mayoría de las personas no logra aprovechar, simplemente porque creen que es demasiado tarde para empezar.
Spoiler: nunca es tarde para empezar a beneficiarte del interés compuesto.
La diferencia entre interés simple y compuesto
Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital original. Si inviertes $1.000.000 al 8% anual, cada año ganas $80.000 exactamente, sin importar cuánto tiempo pase.
Con interés compuesto, los intereses del período anterior se suman al capital antes de calcular los del siguiente. El primer año ganas $80.000 sobre $1.000.000. El segundo año ganas el 8% sobre $1.080.000. El tercero, sobre $1.166.400. Y así sucesivamente.
La diferencia parece pequeña al principio. A 20 años, es la diferencia entre $2.600.000 (interés simple) y $4.660.957 (interés compuesto) con el mismo capital inicial y la misma tasa. El compounder acumula un 79% más de riqueza sin haber aportado un peso adicional.
La fórmula del interés compuesto
La fórmula general es:
A = P × (1 + r)^t
Donde:
A = monto final acumulado
P = capital inicial
r = tasa de interés por período (en decimal)
t = número de períodos
Con una tasa anual del 7% y un capital de $1.000.000 a 20 años:
A = 1.000.000 × (1,07)^20 = $3.869.684
Fíjate bien: el capital casi se cuadruplica sin agregar nada más.
Algunas personas se fijan también en cada cuánto tiempo se capitalizan los intereses: puede ser anual, mensual o incluso diario: la verdad es que no importa demasiado, lo que realmente importa es el tiempo que logres dejar tu dinero invertido.
La Regla del 72
La Regla del 72 es un atajo mental para calcular cuánto tiempo tarda en duplicarse una inversión, solo tienes que dividir 72 por la tasa de interés anual.
Al 6% anual: 72 / 6 = 12 años para duplicar
Al 8% anual: 72 / 8 = 9 años para duplicar
Al 12% anual: 72 / 12 = 6 años para duplicar
La misma regla aplica a las deudas: una tarjeta de crédito al 36% anual duplica lo que debes cada 2 años si no pagas el saldo completo.
¿Por qué importa tanto el interés compuesto? Un ejemplo clave
Dos personas invierten con el mismo retorno anual del 8%.
Ana empieza a los 25 años. Invierte $50.000 CLP al mes durante 10 años y luego deja su dinero invertido sin aportar nada más.
Total aportado: $6.000.000 CLP.
A los 65 años tiene aproximadamente $46.000.000 CLP.
Rodrigo empieza a los 35 años. Invierte $50.000 CLP al mes durante 30 años, hasta los 65.
Total aportado: $18.000.000 CLP.
A los 65 años tiene aproximadamente $36.000.000 CLP.
Ana termina con más dinero habiendo invertido tres veces menos. La diferencia no está en cuánto invirtieron, sino en cuándo empezaron. Los diez años adicionales de capitalización que tuvo Ana son imposibles de recuperar después sin asumir mucho más riesgo o aportar mucho más dinero.
Dónde el interés compuesto trabaja para ti
El interés compuesto funciona en cualquier instrumento donde los retornos se reinvierten automáticamente. Los fondos mutuos, por ejemplo, reinvierten las ganancias dentro del fondo, es decir si tienes retornos se suman al monto invertido, y ese monto mayor puede seguir generando nuevos retornos.
Lo mismo ocurre cuando los dividendos de las acciones se reinvierten para comprar más acciones. Históricamente, una parte importante del retorno del S&P 500 proviene de dividendos reinvertidos. Desde 1926, cerca de un tercio del retorno total del índice viene de dividendos, no solo del alza de precios.
En los multifondos de la AFP pasa algo similar: los retornos no se pagan como ingreso, sino que se acumulan en la cuenta individual y continúan capitalizándose en el tiempo.
Lo que Einstein probablemente no dijo
La frase "el interés compuesto es la octava maravilla del mundo" se atribuye a Einstein con tanta frecuencia que parece verdad. Lamentablemente, no hay evidencia de que Einstein lo dijera. El proyecto Quote Investigator rastreó la cita exhaustivamente y no encontró ninguna fuente verificable anterior a los años 80, décadas después de la muerte de Einstein en 1955. Aparece en libros de autoayuda financiera sin ninguna referencia primaria.
Que la cita sea apócrifa no la hace menos cierta. El interés compuesto es extraordinariamente poderoso. Solo que no necesita el respaldo de Einstein para serlo.
Disclaimer: Este contenido tiene fines informativos y educativos y no constituye asesoría ni recomendación de inversión. Las inversiones implican riesgos y su valor puede fluctuar tanto al alza como a la baja debido a condiciones del mercado y otros factores. Los retornos pasados no garantizan resultados futuros. Antes de invertir, cada persona debe evaluar si estas inversiones son adecuadas para sus objetivos, situación financiera y tolerancia al riesgo.
Artículos relacionados
Los fondos mutuos en Chile se diferencian por los instrumentos en que invierten, su nivel de riesgo, liquidez y horizonte recomendado.
Diversificar es repartir tus inversiones entre activos, mercados y sectores para reducir el riesgo del portafolio sin sacrificar retorno esperado.





