Existen cuatro formas de medir la rentabilidad de una inversión —rentabilidad simple, TWR, TIR y ROI— y cuál usar depende de si hubo depósitos y retiros.

Fernando Suárez

¿Cómo se calcula la rentabilidad de una inversión? Métodos y cuándo usar cada uno
La rentabilidad de una inversión se calcula comparando el monto final con lo invertido, pero el método exacto depende de si hubo depósitos, retiros y en qué momento. Los cuatro métodos principales son:
Rentabilidad simple
Time-weighted return (TWR)
Tasa interna de retorno (TIR)
Return on Investment (ROI)
Método | Qué mide | Cuándo usarlo | Limitación |
|---|---|---|---|
Rentabilidad simple | Cambio de precio en un período | Un activo, un período | No sirve cuando hay múltiples depósitos o retiros |
TWR | Rendimiento acumulado (o compuesto) de períodos consecutivos | Comparar fondos o gestores | No refleja el efecto de la magnitud de los flujos |
TIR | Rendimiento incorporando tus flujos | Tu objetivo con depósitos y retiros | Puede tener múltiples soluciones |
ROI | Ganancia sobre lo invertido | Vista rápida y simple | Se distorsiona con retiros grandes |
¿Cómo se calcula la rentabilidad simple?
Cuando tenemos un activo financiero que cambia de precio en un período, por ejemplo en un día, podemos calcular su rentabilidad como el cambio porcentual de su precio:
Rₜ = Pₜ / Pₜ₋₁ − 1
Donde Pₜ corresponde al precio actual del activo y Pₜ₋₁ al precio del período anterior. Esto aplica para una acción, un ETF, una casa o cualquier activo que tenga un precio observable. A esta rentabilidad se le suele llamar ganancia de capital. Si vendes el activo o haces un retiro, es una ganancia de capital realizada y si mantienes tu inversión, es una ganancia de capital no realizada.
Sin embargo, muchas inversiones también generan eventos de capital, es decir, flujos de dinero que el activo entrega a sus inversionistas. Algunos ejemplos son dividendos, intereses o arriendos.
Si durante el período analizado el activo reparte un evento de capital, la rentabilidad se puede calcular como:
Rₜ = (Pₜ + D) / Pₜ₋₁ − 1
Donde D corresponde al monto distribuido por cada unidad invertida. Por ejemplo, si un fondo mutuo reparte un dividendo, D sería el monto que reparte el fondo por cada cuota que tenga el inversionista.
¿Cómo se calcula la rentabilidad de un portafolio?
Un portafolio, o cartera de inversión, es simplemente un conjunto de activos financieros. Naturalmente, un portafolio también puede tener rentabilidad.
En general, la rentabilidad de un portafolio corresponde a la suma de las rentabilidades de los instrumentos que lo componen, ponderadas por el peso de cada activo dentro de la cartera. En un portafolio con n activos, esto se expresa como:
Rₚ = R₁ · w₁ + … + Rₙ · wₙ
Donde Rᵢ es la rentabilidad del activo i, y wᵢ es su peso dentro del portafolio.
Por ejemplo, si un portafolio tiene un 70% invertido en acciones de Apple, que rentaron un 2%, y un 30% en un fondo en dólares, que subió un 1%, entonces la rentabilidad del portafolio será:
Rₚ = 0,7 · 2% + 0,3 · 1% = 1,7%
¿Qué es el time-weighted return (TWR)? Cómo calcular rentabilidad en varios períodos de tiempo
Cuando una inversión tiene rentabilidades de períodos más cortos pero consecutivos —por ejemplo, las rentabilidades mensuales de una inversión mantenida por un año—, la rentabilidad total se obtiene componiendo las rentabilidades de cada período.
Si tenemos n períodos, la rentabilidad acumulada será:
R = (1 + r₁) · (1 + r₂) · … · (1 + rₙ) − 1
Este mismo principio aplica para calcular la rentabilidad de un portafolio a lo largo del tiempo. En general, esta metodología se conoce como time-weighted return o TWR.
¿Qué es la TIR o tasa interna de retorno? Cómo calcular rentabilidad con varios flujos en distintos momentos
Muchas veces queremos calcular la rentabilidad de una inversión a la que hemos ido agregando o retirando dinero en distintos momentos y por distintos montos. Un ejemplo típico es un objetivo de inversión en Fintual.
Este cálculo no es trivial. Cada depósito puede tener una rentabilidad distinta, porque fue invertido en un momento diferente. Además, intuitivamente, un depósito grande debería influir más en la rentabilidad total que un depósito pequeño.
En estos casos, una metodología habitual es calcular la tasa interna de retorno, o TIR, también conocida como money-weighted return.
La TIR corresponde a la tasa de rentabilidad que deberían haber tenido todos los flujos de la inversión para llegar al monto final observado. Si M es el monto final de la inversión y Fₜ representa los depósitos o retiros realizados en cada período, la TIR surge de resolver una ecuación como la siguiente:
M = F₁ · (1 + TIR)ⁿ⁻¹ + F₂ · (1 + TIR)ⁿ⁻² + … + Fₙ
Una observación importante es que la fórmula de la TIR corresponde a un polinomio. Por lo tanto, cuando existen muchos flujos con distintos signos —por ejemplo, depósitos y retiros—, puede haber múltiples soluciones. Esto puede dificultar su interpretación.
En inversiones con este tipo de flujos “anormales”, puede ser útil complementar el análisis con otra medida de rentabilidad: el ROI.
¿Qué es el ROI?
El ROI, o return on investment, es una métrica de rentabilidad simple e intuitiva. En términos generales, se calcula dividiendo el monto final de la inversión por el monto neto invertido:
ROI = Monto final / (Total de depósitos − Total de retiros)
Esta métrica ayuda a simplificar algunos de los problemas de interpretación que puede tener la TIR. Sin embargo, como toda medida de rentabilidad, también tiene limitaciones.
Por ejemplo, si a una inversión le fue muy bien y el inversionista retiró más dinero del que depositó, el ROI podría entregar un valor difícil de interpretar, o incluso negativo. Eso no necesariamente calza con la intuición de que una buena inversión debería mostrar una rentabilidad positiva.
Conclusión: ¿qué medida de rentabilidad conviene usar?
Como vimos a lo largo de este artículo, la rentabilidad puede medirse de distintas maneras. No existe una única fórmula correcta para todos los casos: la mejor medida dependerá del tipo de inversión, de los flujos asociados y del período que se quiera analizar.
En Fintual entendemos esto. Por eso mostramos distintas medidas de rentabilidad, para que puedas interpretar de mejor manera el resultado de tus inversiones y entender qué ha pasado con tu plata en el tiempo.









